En la miseria y bajo la compasión de los vecinos que les regalan comida y agua, es como sobreviven dos ancianos en la colonia Navidad de Llano Largo, debido a que su vivienda resultó afectada por las lluvias, por lo que su casa poco a poco se desmorona, sin que nadie les brinde una esperanza para vivir mejor.
Faustina Solano Nieto y su esposo Aurelio Salvador no tienen a nadie en el mundo y viven por la caridad de sus vecinos en la colonia Navidad de Llano Largo, por lo que urgieron el apoyo de las autoridades, con el objetivo de que les reparen su casa de lodo y palos, la cual está a punto de derrumbarse por el desgajamiento de tierra, el cual se incrementó en la temporada de lluvias.
Ana Flor Suástegui, vecina de la pareja de adultos mayores que viven en la precariedad, comentó: “No es justo que las autoridades de los tres órdenes de gobierno repartan ayuda en otras partes serranas de Guerrero, que están más alejadas que la colonia Navidad de Llano Largo y que aquí no hayan llegado los apoyos, por lo que se me hace injusto que estos pobres viejitos se mueran de hambre y no tengan un lugar digno dónde pasar la noche”.
“Nosotros los conocemos desde hace mucho tiempo y sabemos que sus hijos jamás los visitan y no sabemos dónde encontrarlos, por lo que a diario nos turnamos y de lo que cocinamos les invitamos comida y bebidas dentro de nuestras posibilidades, sin embargo, como ellos no saben leer ni escribir y no cuentan con sus identificaciones personales, ninguna autoridad les brinda apoyo o una pensión para que pasen sus últimos días en condiciones dignas”, dijo.
Los abuelos Faustina Solano y Aurelio Salvador clamaron por el apoyo del gobernador Héctor Astudillo Flores y del alcalde porteño, Evodio Velázquez Aguirre, “nosotros no sabemos leer ni escribir y ya estamos perdiendo la vista. No tenemos recursos y los vecinos nos traen alimentos y ropa para sobrevivir, pero necesitamos también que nos reparen la casa, ya que está en peligro de derrumbarse ante el comienzo de las lluvias”.
Los adultos mayores pidieron el apoyo también de las organizaciones civiles, con el objetivo de que les brinden ayuda de cualquier tipo, con el fin de mejorar su calidad de vida.
Faustina Solano y Aurelio Salvador, conocidos como “Los Abuelos”, viven en la calle Eberto Castillo, entre las calles Querétaro y Nuevo León, de la colonia Navidad de Llano Largo, en Acapulco, por lo que urgieron se les atienda antes que el destino les cobre su última parada y mueran aplastados.