¡Han visto su mirada hace mil años!
Allá, en el otro mundo.
En el silencio;
entre las huellas de las manos.
Han visto sus miradas en todas las veredas
y su imagen en todas las esquinas.
Las huellas persiguen a sus huellas
marcadas por la fuerza de los años.
¿Quién eres tú, mujer de los brillantes ojos?
¿Acaso una pantera?
¿Una ilusión?
¡Un engaño!
Eres dolor.
Retomas los recuerdos.
Amor que a nadie pertenece.
Divino castigo en los desvelos.
Platicas, te desvaneces.
¡Eres sueño!
Sufres.
Porque a nadie amas.