Los escombros de su ausencia ya cubrieron la salida,
y han tapado los caminos que la misma vida da.
En los causes de otras aguas que ha dejado en su partida,
naufragando están las naves que por ella tienen vida,
y que hoy perdidas vagan en la oscura adversidad.
Los momentos de otros tiempos se han marchado sin regreso
y en su casa que ahora luce demasiada soledad,
todo evoca su presencia y en el tiempo quedan presos
los recuerdos de esos años que cautivos con un beso
se han perdido en la distancia para no volver jamás.
Los antiguos corredores de andamiaje polvoriento
guardan siempre esa nostalgia por los tiempos que se van,
y aunque todo lo pasado se reduce a un sentimiento.
Es la esencia del olvido la que llora con el viento,
respirando por la herida que no acaba de cerrar…