Ante la inquietud de doctores que piden al gobierno que los heridos de bala sean auxiliados en hospitales del Ejército y la Marina para no exponer al personal médico, el titular de la Secretaria de Salud del estado, Carlos de la Peña Pintos, expresó que no pueden dejar de prestar atención a toda persona lesionada, pues su principio y responsabilidad es la de salvar vidas.
Entrevistado en un evento donde se puso en marcha el protocolo de la Alerta Amber en Guerrero, De la Peña señaló que a raíz de dos hechos violentos, uno ocurrido en el hospital ’Donato G. Alarcón’ en Acapulco y otro en el nosocomio de La Alameda de Chilpancingo, ya se han rehabilitado y colocado cámaras de vigilancia en 14 instalaciones de salud en la entidad.
’No podemos distinguir o limitar la atención a cualquier paciente, pues estamos para servir a la ciudadanía’, dijo el galeno, quien agregó que en cada hospital se ha dispuesto 4 elementos de la Policía del estado para brindar seguridad tanto para los médicos y enfermeras, como los propios pacientes.
Ante el cuestionamiento de que si podrían caer en alguna responsabilidad de carácter penal algunos médicos que no quieran brindar sus servicios a algún herido de bala, por temor de que corra en peligro su vida, preciso que ’tenemos esa obligación’.
Consciente de que los médicos también han sido víctimas de homicidios, extorsiones y hasta ’cobro de piso’, mencionó que el gobierno ha actuado con brindar mayor seguridad en el interior de los hospitales, rehabilitando y colocando nuevas cámaras de video; peor ’ya en el exterior, cualquier ciudadano está expuesto ante tal circunstancia’.
Recordó que se han registrado dos hechos violentos en el interior de hospitales, uno en el nosocomio de Ciudad Renacimiento en Chilpancingo, donde varios pistoleros ingresaron con la intención de continuar con la agresión a un baleado, y otro en Chilpancingo, donde del interior de in inmueble extrajeron a un enfermero.