(IRZA).- El gobernador Héctor Astudillo Flores afirmó que en Guerrero y en el país, a pesar de que se ha impulsado una nueva cultura de prevención de desastre, no ha sido suficiente y advirtió que septiembre y octubre son los meses que han puesto a prueba a las autoridades por las lluvias y sismos que han dejado daños severos en infraestructura pública y a la población.
Como parte de las actividades de la Semana Nacional de Protección Civil y en conmemoración de los 31 años del sismo del 19 de septiembre de 1985, este lunes se realizó en el estado un simulacro con hipótesis de terremoto de 8.1 grados en la escala de Richter con epicentro a 28 km al sur de Atoyac de Álvarez.
En las instalaciones de Palacio de Gobierno, los trabajadores evacuaron las oficinas, con la participación del gobernador Héctor Astudillo Flores y el secretario de Protección Civil, Marco César Mayares Salvador.
Las oficinas de Palacio de Gobierno, según estimaciones de Protección Civil del Estado, se evacuaron en un tiempo de 1 minuto 29 segundos y, de tres minutos en total con traslado de heridos.
Al finalizar el simulacro, en entrevista, el gobernador consideró "importante recordar con toda responsabilidad lo que sucedió el 19 de septiembre de 1985. Fue algo muy grave que sin duda marcó al país, donde se calcula que murieron más de 10 mil mexicanos’.
Dijo que "a partir de ese acontecimiento, que marcó a los mexicanos y a las mexicanas, se ha impulsado una nueva cultura de prevención, que debo de reconocer que aún no es suficiente, porque aún con todo lo que hemos vivido, incluido Ingrid y Manuel, Paulina, todo lo que ha vivido Guerrero, hace falta también mayor educación en la prevención".
Mencionó que hace falta prepararse mejor en la prevención frente a los desastres. ’Un servidor tuvo la oportunidad de este acontecimiento viviendo en la Ciudad de México, trabajaba yo en Conasupo y participé en el Plan DNIII de atención y en lo que participaba en aquél entonces Conasupo como surtidora de alimentos y, en el mismo día que sucedió, el 19 de septiembre por la tarde yo me incorporé a trabajar para repartir alimentos y perecederos en las zonas de mayor desastre, en la colonia Roma, en la colonia Doctores, en algunas otras partes como Tletelolco, que fueron las zonas más duras".
Consideró que ante "todo lo que ha vivido Guerrero, hace falta mayor educación para la prevención. Septiembre es un mes muy marcado. Hay que recordar que no solamente se vivió este sismo que tuvo orígenes cercanos a Guerrero, en septiembre se dio Ingrid y Manuel, en octubre el 8 se dio Paulina, de tal manera que septiembre es un buen mes para reflexionar de la importancia de la prevención".
Dijo que espera que "desde la escuela los niños, conozcan y aprendan de lo delicado que no es alertarse frente a este tipo de acontecimientos que no están en la mano del ser humano la fuerza de la naturaleza. Es posible prevenir las lluvias, pero los sismos, los terremotos esos no se pueden prevenir".
"En el caso específico de Acapulco permanentemente hay una revisión de edificios, hay una determinación de estar revisando permanentemente todo eso, hay que también decirlo lo que más es preocupante son los edificios altos frente a un sismo y ahí hay que aplicarse, por supuesto, con la coordinación con los municipios que son los que tienen a su mano los reglamentos. Creo que hay que estar muy pendiente y especialmente Acapulco que tiene edificios muy grandes", mencionó.
Por su parte, la Secretaría de Protección Civil del Estado informó que el simulacro fue coordinado por los 3 niveles de gobierno en inmuebles públicos, hospitales, clínicas, estancias infantiles, ayuntamientos, escuelas, oficinas de gobierno y aeropuertos, además de que participó la iniciativa privada en centros comerciales, farmacias, restaurantes, hoteles, De acuerdo con esta dependencia, en el simulacro participaron un millón 260 mil 587 personas a nivel estatal, quienes evacuaron 12 mil 388 inmuebles. (www.agenciairza.com)
