Personas que fueron amputadas de alguna extremidad de su cuerpo, clamaron ayuda a la autoridades de los tres niveles de gobierno, ya que indicaron, la mayoría son de la tercera edad y sin familia que vele por su salud y cuidado.
Entrevistada al respecto, María del Carmen Torres Muñoz, quien perdió una pierna, comentó con lágrimas en el rostro que ha sido olvidada por el gobierno, "nosotros estamos en la más profunda pobreza. Mi madre tiene 81 años de edad. Ya no ve y no oye, así que no sólo se le dificulta cuidar de mí, sino de mi hermano mayor que sufre retraso mental", dijo.
Torres Muñoz comentó que hasta los cuatro años de ser amputada recibía un apoyo por parte de Sedesol en Acapulco, pero que a los dos años le retiraron el recurso sin darle ninguna explicación.
"A veces la gente se apiada de mí y me regala un taco o despensa para mi familia, pero no siempre es así. Si tan sólo algún funcionario viera por nosotros como en las campañas, la cosa sería distinta, pero ya después ni te voltean a ver", señaló.
Indicó que si alguna institución o persona desea ayudarla, su vivienda se encuentra en la calle "Francisco Villa", de la colonia "Miguel Hidalgo", frente a la miscelánea "El Rey" y dejó el número 74-43-46-71-71 por cualquier duda al respecto.
Por su parte, Fidencio Gelacio Dolores, de la comunidad Amatillo, en la zona rural del puerto, comentó que hace dos años perdió la pierna derecha, "no necesitamos tapar carreteras para que nos escuchen. Creemos que gracias a los medios de comunicación podemos dar a conocer las injusticias y clamar ayuda", acotó.
Manifestó que no recibe ningún apoyo ni federal, ni estatal, ni municipal y que antes sólo tenía el Procampo, pero al quedar erradicado, cuenta con nada para sobrevivir.
También, Esteban Sergio, quien fuera informador turístico en Acapulco, comentó que no entiende cómo las autoridades excluyen a su suerte a las personas con capacidades especiales, "nosotros tenemos un padrón de más de siete mil discapacitados en Guerrero y no es posible que estemos abandonados, sin las mínimas condiciones para continuar con nuestras vidas", lamentó.
El habitante del fraccionamiento Las Playas, en Caletilla, añadió que él además de perder la pierna, también le quitaron un dedo hace más de tres años y que es la hora que no ha recibido algún recurso de los tres niveles de gobierno, pese a haberlo tramitado en todas las dependencias, finalizó.