Como sé que mi relación de pareja no es sana


Hay que estar alerta

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Como sé que mi relación de pareja no es sana
Educación
Octubre 14, 2015 22:30 hrs.
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Psicóloga Marina Castro Ricaño › diarioalmomento.com

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En la vida de una pareja debe tenerse mucho cuidado en observar las relaciones, sobre todo en las que existe violencia o inestabilidad familiar, elementos que favorecen las relaciones patológicas.
Por lo que tienes que estar alerta ante algunas frases, estas serian: “por ti daría la vida”, o ”eres todo mi mundo “, “vivo por ti y para ti”, que en apariencia denotan un amor verdadero; sin embargo, pueden esconder una patología.
En casos extremos, la depresión, el suicidio o el asesinato ante una pérdida amorosa, enmascaran no un afecto genuino, sino alguna enfermedad. Una de las facetas más violentas en las relaciones son los celos, que si bien son emociones naturales, se consideran una muestra de afecto y pueden poseer rasgos destructivos, resultando anormales cuando son permanentes. En ese caso deterioraran y modifican la relación afectiva con reproches, reclamos y una serie de exigencias irracionales dirigidas al ser querido. Hoy los celos extremos se consideran un trastorno psiquiátrico, llamado Celotipia, que se caracteriza como la idea delirante de que la pareja tiene un amante escondido o es infiel con varias personas. Esta idea se apoya en supuestas llamadas al teléfono celular, que basta para que el celoso o la celosa arremetan contra su pareja. Las malas relaciones amorosas son influidas por el contexto social, que hoy ha convertido la búsqueda de afecto en una especie de mercado, y hasta por Internet es posible encontrar parejas por medio de una suscripción. Es decir, cuanto tienes, cuanto vales, cuanto me das, cuanto te quiero, o cuanto poder tienes, cuantas parejas puedes tener. Estas se convierten en mercancías desechables. Por eso algunos hombres o mujeres tienen muchas parejas, además de la esposa o esposo. Eso se debe a que la persona no tienen la capacidad de encontrar en su pareja las características antes descritas, y no porque no las tenga, sino porque no las demuestra.
Otra manifestación enfermiza del amor es la dependencia de la pareja, y dice la frase: “vivo por ti” y para ti”, y buscan mantenerse juntos a toda costa pues tienen poca tolerancia a la soledad y al abandono, para estas personas su único valor radica en ser parte de la vida del otro, por lo que también pueden convertirse en excelentes secretarias o enfermeras, con tal de sentirse necesitadas. Su amor es semejante a una adicción y si las abandonan pueden caer en un círculo vicioso. La envidia también es un sentimiento muy común en el amor. La presentan sobretodo personas con tendencia al egocentrismo, empeñadas en poseer todo e incapaces de compartir. Si sus parejas son más exitosas, estos individuos son capaces de destruir la relación con tal de no sentirse inferiores. La patología anteriormente citada es frecuente cuando ambos tienen la misma profesión.
Tanto los enfermos de amor como sus parejas experimentan problemas emocionales muy profundos, casi siempre difíciles de detectar y aceptar si no se busca ayuda profesional. Cuando no reciben esta ayuda, en vez de ser felices y disfrutar el amor, lo sufren terriblemente, y lo peor de todo es que si tienen hijos, seguramente estos acabaran por imitar esta conducta cuando sean mayores. Por eso, es importante que aprenda a distinguir las personalidades que no lo llevarán a gozar su relación de pareja, sino a sufrirla. De acuerdo con Walter Riso, los estilos afectivos disfuncionales desgastan al otro y le disminuyen su energía vital, lo acaban lentamente, lo confunden, lo hacen sentir irracionalmente culpable o lo hacen creer que sufrir por amor es un hecho normal y generalizado. En pocas palabras, los miembros de la pareja se enganchan. “Hay quiénes tienen parejas obsesivas, controladoras e impositivas, y aún así continúan con la relación. La responsabilidad es de dos, es compartida”, señala. Y es que si amor te duele quizás estés en una relación destructiva; esta relación es sumamente perjudicial, pues causa depresión y ansiedad. Además, la persona involucrada deja de ser ella misma y actúa en función de su pareja, lo que provoca un deterioro de las potencialidades del individuo en todos los ámbitos en los que se desarrolla.
Cuando el amor es disfuncional, Riso, profesor de terapia cognitiva, reconoce ocho estilos afectivos que considera peligrosos para el bienestar emocional de las personas. Éstos son: amor hostigante (estilo histriónico-teatral), desconfiado (paranoico-vigilante), subversivo (pasivo-agresivo), egoísta (narcisista-egocéntrico), perfeccionista (obsesivo-compulsivo), violento antisocial-pendenciero), desvinculado o indiferente (esquizoide-ermitaño) y caótico (limítrofe –inestable). Jael Alatriste, psicoterapeuta precisa que existe el amor psicosomático: “Uno de los miembros de la pareja siempre está enfermo y el otro a cargo de su cuidado”, Indica. Para Riso reconocer estas formas de amar, a las que califica de insoportables y agotadoras, permitirá a las personas evitarlas si aun no se han enganchado en ellas, o enfrentarlas si ya están involucrados. La persona histriónica teatral establece relaciones que al principio están impregnadas de un enamoramiento frenético y fuera de control, y después suelen terminar de manera drástica y tormentosa. Advierte que el amor desconfiado pone a la pareja bajo sospecha y la obliga a presentar pruebas que demuestren fidelidad y lealtad. “Estar vinculado a una persona pasivo-agresiva es tener un movimiento de resistencia civil en casa: sabotaje, insurrección, lentitud desesperante, incumplimiento de los compromisos e indolencia, todo junto es impredecible”, Indica el especialista Riso. Los narcisistas se consideran a sí mismo especiales y únicos, perciben a los demás como inferiores. Advierte que nada satisface a un obsesivo-compulsivo. “La carga del perfeccionismo hace que la relación se vuelva cada vez más solemne, amargada y formal ya que la espontaneidad y frescura serán vistas como falta de autocontrol de su pareja” “El estilo obsesivo controla, organiza, establece reglas, ordena y sistematiza todo a su paso, pareja e hijos incluidos.”El autor aclara que los antisociales son individuos que tienden a violar las normas sociales establecidas. “Son extremadamente impulsivos, irresponsables y, con frecuencia, presentan comportamientos fraudulentos e ilegales.” Afirma que en los esquizoides no hay seducción, expresiones cariñosas o acompañamiento. “Únicamente hay un vacío afectivo.” La persona limítrofe, describe, es impulsiva, emocionalmente inestable, paradójica, caprichosa, insegura, autodestructiva y con tendencia a crear adicciones. Debes estar atento si observas que en tu relación de pareja hay discusiones continuas esta es una señal de que estas en una relación destructiva. Importante señal también es que estés alerta si tu relación de pareja amenaza los valores esenciales de la persona.




Entra a www.vinculosdelamor.com y escribe a marinacastro@vinculosdelamor.com autora de los libros Enamorados o confundidos, Cómo ser padres sin dejar de ser pareja y Cómo ser padres de un hijo especial sin dejar de ser pareja. Los encuentras en tiendas Trillas online y Kiosko del libro Centros cultural trillas.

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