Pese a que los precios están regulados por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), miles de padres de familia tienen que comprar los juguetes para sus hijos al doble o al triple de su valor original, debido a que al faltar unas horas para el Día de Reyes, los comerciantes aprovechan la desesperación de los mismos para hacer su "agosto".
En un recorrido por diferentes lugares de Acapulco, se observó que unas muñecas que generalmente cuestan de 250 a 300 pesos, en este día, previo al seis de enero, se venden en 500 o 600 pesos, lo mismo que otros artículos, lo que le pega directamente al bolsillo de los paterfamilias, quienes algo tener de otra, pagan lo que sea necesario para cumplir la ilusión de sus vástagos.
Unos clientes que preguntaban costos en el Mercado Central, señalaron que es en las centrales de abasto y tianguis donde se dan en mayor medida los abusos, ya que mencionaron, "nadie regula sus precios" y aprovechan la noche anterior al Día de Reyes, para multiplicar sus ganancias por la venta de juguetes, culminaron.